Se trata de que vengas
y me hagas temblar;
de que rompas mis esquemas,
me dejes sin palabras y me quites
el no de la boca.
Se trata de ganarme la partida,
de hacer que me rinda,
aunque no haya ni empezado la batalla.
Se trata de ganar a las (des)ganas,
de crear un terremoto en la cama
que continúe en la ducha.
Se trata de que camines por el filo
del edificio para demostrarme
que por mí ,te tirarías al vacío.
Se trata de que convenzas
para perderme en el laberinto de tus sábanas.
Se trata de que no me regales palabras bonitas,
sino que me regales palabras reales.
Se trata de que me hagas ver que yo
soy tu única realidad.
Se trata de que consigas que olvide el tiempo,
que olvide el pasado, el presente y el futuro.
Se trata de que me seduzcas con solo mirarme.
Se trata de que me dejes sin coraza,
de que me rompas en mil pedazos
y de que me vuelvas a reconstruir.
Se trata de que vuelvas a dejarme sin aliento
cada vez que te vea,
de que me saques una sonrisa cuando juegas con mi ombligo.
Se trata de que juegues a enfadarme para después
quitarme la mala hostia a orgasmos.
Se trata de que me hagas comprender
que soy la única que es capaz de enamorarse de tu espalda,
la única de tirarse a tus sonrisas,
la única que te comería a bocados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario