Me fui sin cruzarme con tus ojos
por miedo a que me atraparan y me hicieran quedarme.
Me fui con un siempre que nunca fue.
Me fui con mis maletas y tu ropa.
Me fui sin ti y sin mí.
Y es que siempre me asustó el amor.
Nunca quise decir te quiero o vuelve,
porque sabía que dejaría de ser mía
y para empezar a ser tuya.
Tenía miedo a ese loco poeta que recorría mi cuerpo
dejando escalofríos cada vez que me besabas.
Me fui esperando un quédate, que hoy me apetece
caminar sobre tu pelo y ser el trapecista que es capaz
de recorrer tu cuerpo perdiéndose en cada milímetro.
Me fui esperando un cierra la puerta y corre hacia mis labios,
que aún no te has ido y ya están echando de menos.
Me fui esperando un te iré a buscar si cruzas esa puerta,
que quiero ser el avión que cojas para volar hacia mis ganas,
el barco en el que te embarques para cruzar el trecho que hay
de mis manos a tu cintura
y el tren que dejes escapar para quedarte a mi lado.
Y esperando
un:
no te vayas,
por que yo
sin ti no
sé ni quién co-
ño
soy,
me
fui.
No hay comentarios:
Publicar un comentario