que quiero hacer contigo.
Correr(nos) en dirección contraria
al resto de la gente, ignorando las miradas
indiscretas de aquellos que no se atreven a querer
sin querer.
Dejar pasar los trenes hasta que pase uno que esté totalmente vacío,
y dejar que sea él el que nos lleve al punto que no marcamos en el mapa.
Montar(te) la casa de besos y perdones que dibujamos
en la servilleta del bar sin nombre.
Olvidarnos y volvernos a conocer cada día,
siendo tu cama el punto de encuentro.
Supongo que estos son los más importantes,
pero tranquilo que cuando los hayamos cumplidos
nos quedará:
quemar(nos) los bostezos que dan pie a la rutina.
Eliminar las horas, los minutos y los segundos y sustituirlos
por orgasmos, gemidos y caricias.
Encontrar nuestros puntos más débiles y dejar que se conozcan.
Ya sabes, te espero para empezar a cumplir los planes
que estamos a 840 orgasmos, 50400 gemidos y 3024000 caricias
Ya sabes, te espero para empezar a cumplir los planes
que estamos a 840 orgasmos, 50400 gemidos y 3024000 caricias
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