29.9.13

Yo ya

Escribo desde hace algún tiempo
lo que pienso y siento
porque es la forma,
más valiente,
que tengo de expresarme.

Hablo muchas veces de soledad
pero nunca he estado sola,
nunca me he permitido estarlo.
Tengo miedo de la oscuridad que ella encierra,
miedo de que me guste y me quede allí.
Miedo de verme sin nadie 
y conocerme de verdad,
miedo de darme cuenta que no soy quien digo ser.

Hablo de amor sin haberlo conocido nunca.
Dicen que tiene la forma de la Torre Eiffel,
el aroma de Roma y el tacto de quién se enamora.
Pero yo el único amor que conozco 
es el de mis piernas al abrirse,
y eso solo dura una noche 
con cualquiera.

Hablo de valentía
y confieso que soy cobarde por naturaleza.
Soy cobarde por aferrarme a algo que ya no es mio
y eso duele,
pero prefiero verme dolida 
a aceptar que, aunque esté a mi lado, ya no me pertenece.
Hablo de valentía 
y para mi, eso es solo una forma de autodestrucción.

Hablo de vivir 
y yo muero en vida.
Empecé a morir hace ya 7 meses
y hace una semana que me remataron.
No vivo porque no respiro
y no respiro porque no sueño
y no sueño porque si cierro los ojos me quedaría
con ellos cerrados toda una eternidad.
Y quien diga que se puede soñar con los ojos abiertos,
miente.
Miente porque así solo puedes ver la realidad,
esa que te apuñala y  te desangra,
esa que te apuñala y te mata.

Hablo de sonreír
cuando la última  sonrisa que me queda
ya está en los tobillos y rozando el suelo.
Hablo de sonreír 
y yo ya estoy demasiado cansada para hacerlo,
demasiado cansada para esperar una sonrisa
que me devuelva las ganas de todo.

Hablo de comernos
y yo ya no tengo hambre.
Llevo una estricta dieta de sentimientos
y créeme,
no es por mí 
es por ti.

Y con esto
yo ya he perdido el poco aliento que me quedaba.
Y con esto
yo ya. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario