en el bolsillo trasero del pantalón ajeno.
Seamos los golpes de la cama
que suenan en silencio cuando nos comemos a besos.
Seamos la sal que se queda en la garganta
cuando nos intentamos ahogar sin éxito en el océano.
Seamos el faro que brilla a lo lejos
avisando de lo cerca que está la costa.
Seamos la musa de la que todos hablan
pero nadie conoce.
Seamos en presente y en subjuntivo,
en primera persona y en plural,.
simplemente seamos.
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