He trazado un plan:
mañana te secuestraré
aunque todavía hoy no te conozca.
Espero que lo entiendas,
es que llevo tanto tiempo esperándote que como no llegabas
he decidido salir a buscarte yo.
Para serte sincera
todavía no tengo muy claro cómo voy a hacer eso de
secuestrarte.
La verdad es que aún no he terminado de trazar el plan,
pero no te preocupes que para mañana estará listo
aunque te aviso que tendrá unos cuantos tachones
y algunos que otros borrones.
He optado por salir a la calle
sentarme en el banco donde nunca te he visto
y simplemente esperar,
esperar a que pases y entonces cautivarte con miradas.
No pienses que te perderás en un océano
cuando veas mis ojos azules,
porque siento decirte que los míos son marrones
pero te aseguro que con dos parpadeos y un poco de ron caerás como todos.
Pensé en llevarte a un bar a tomar algo
que juguemos a eso que muchos llaman seducción
y que sin yo pedírtelo,
aceptes venirte a mi casa.
Tú tranquilo que yo me opondré al principio
para que no notes que ya lo tenía todo pensado.
Lo siguiente será besarte mientras subimos en el ascensor.
Nos besaremos con tanta ansía que la distancia que hay
entre el ascensor y mi habitación se nos hará eterna,
pero no olvides que todo es parte de un plan.
Cuando lleguemos al cuarto,
yo me sentaré en mi silla y tú te preguntarás el por qué
y yo no tendré más respuesta que un simple:
"pensaba secuestrarte, atarte con las sábanas
y hacerte saber que te esperaba
desde hacía más de dos tormentas. Pero mi plan se ha esfumado."
Tú...tú dudarás por un momento qué hacer
o qué responderme.
Pensarás y después de dos segundos
me pedirás que siga con el plan establecido,
sin darte cuenta que yo jamás dejé de seguirlo,
y será entonces cuando sepa que por fin te he
secuestrado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario