de creer en mí.
Quizás fue mis contradicciones
o quizás mis errores
lo que propicio eso.
Ni yo misma me aclaro cuando
de mí se trata.
No sé cual es mi estación favorita,
aunque quizás no tenga, quizás solo
quiera una estación en la que no estar triste.
Tampoco sé cual es mi lado de la cama,
me da igual si es el izquierdo o el derecho,
lo único que tengo claro es que prefiero abajo.
Hace tiempo que mis pies caminan
de puntillas para no hacer ruido,
no me gusta llamar la atención ni que me miren.
Estoy siempre riendo aunque por dentro haga lo contrario.
Hace tiempo odiaba los aviones y volar,
ahora, en cambio, lo amo.
No me importaría vivir en cualquier parte,
pero me da miedo la gente.
Soy insegura aunque me muestre fría en cada paso
que doy.
He echo cosas que dije que nunca haría.
He caído mil veces y me he levando sólo quinientas.
Tengo memoria de pez
por eso me escribo cosas en el cuerpo para no olvidarlas,
mi muñeca izquierda es testigo de ello.
He roto y me he dejado romper, sin poner peros.
Hace tiempo que no creo en mi.
Supongo que he aprendido a vivir con ello
o eso creo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario