25.2.15

Amaneceres y despegues



Hay veces en que los amaneceres parecen más bonitos
de lo que realmente son.
Pero hoy era precioso, el problema estaba en que yo no quería.
No quería
ni amaneceres
ni aviones
ni gente a mi lado,
ni niños llorando,
ni maletas
ni Tenerife,
ni tan siquiera Madrid.
Solo quería lo que había tenido durante dos semanas. 

Pero lo malo es que cuando despegas es imposible aterrizar en el mismo sitio. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario